Cómo ganar al Presidente: consejos de estrategia

Ganar una ronda se explica en una frase: quedarte sin cartas antes que nadie. Ganar una partida entera es otra historia. Estos consejos parten de las opciones por defecto de Le Président (revolución, cállate y el 2 que cierra la baza, todas activadas) y te avisan cuando una variante lo cambia. Si todavía no conoces la mecánica, empieza por el Presidente en un minuto.

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Prueba estos consejos contra dos bots antes de retar a tus amigos.

Practicar con bots

¿Cómo empezar bien una ronda?

Antes de jugar nada, ordena tu mano por grupos: parejas, tríos, póqueres y cartas sueltas. Cada grupo es una jugada, y gana quien necesita menos jugadas y consigue abrir en el momento justo. Tres 5 jugados juntos te quitan tres cartas de golpe; sueltos, te cuestan tres jugadas.

Las cartas bajas son las que se te quedan atascadas: casi solo puedes colocarlas cuando abres tú. Cada vez que te toque abrir, aprovecha para soltarlas, mejor en pareja o trío, y guarda las cartas altas para volver a abrir.

¿Cuándo conviene jugar el 2?

El 2 es tu llave para abrir. Con «La carta más fuerte cierra la baza», un 2 cierra la baza en el acto y, en «Clásico», abres tú la siguiente. Úsalo cuando necesites abrir para soltar un grupo de cartas bajas, no para ganar una baza que no te sirve de nada.

Guardarlo hasta el final tiene dos riesgos. Una revolución lo convierte en la carta más débil de la mesa. Y si el anfitrión activa «Acabar con un 2», terminar con un 2 te manda al último puesto libre: en ese caso, juégalo antes de tu última jugada.

¿Conviene pasar aunque tengas jugada?

Muchas veces, sí. Puedes pasar aunque tengas una respuesta válida (salvo cuando abres): si no gastas un As sobre una Reina, lo tendrás para cuando de verdad cuente. Pasar solo te deja fuera de esa baza: en la siguiente vuelves a jugar.

Con el cállate activado, igualar es un arma barata: si juegas un 8 sobre otro 8, el siguiente jugador solo conserva el turno si también tiene un 8; si no, se le salta. Úsalo para frenar a quien va lanzado. Más en la regla del cállate.

En la «Partida rápida» cambia el ritmo: no hay turnos, cuenta la primera jugada legal que recibe el servidor y una baza sin jugadas durante 10 segundos se cierra. Ten tu siguiente grupo preparado y no esperes a ver qué hacen los demás.

¿Cuándo hacer la revolución?

Con las opciones por defecto, un póquer solo se juega al abrir una baza, así que hay que guardarlo para el momento justo. Jugado de una vez, invierte el orden y, con «Cuatro cartas del mismo valor cierran la baza», además cierra la baza: en «Clásico», abres tú la siguiente, ya con el 3 como carta más fuerte.

Hazla cuando tu mano esté llena de cartas bajas y te falten cartas altas: de repente, tus 3 y tus 4 mandan. Si el resto de tu mano son Reyes, Ases y 2, la revolución te hundiría: juega el póquer en dos parejas, porque cuatro cartas repartidas en varias jugadas nunca provocan la revolución. Y cuenta con que otro jugador puede abrir más tarde con su propio póquer y traer la contrarrevolución. Pase lo que pase, la ronda siguiente empieza otra vez en orden normal.

Si eres Presidente, ¿qué cartas le devuelves al Culo?

Recibes las dos mejores cartas del Culo y le devuelves dos a tu elección, incluso de las que acabas de recibir. Devuélvele tus dos cartas sueltas más bajas, las que más te costaría colocar, y no rompas una pareja para hacerlo. Como Vicepresidente, lo mismo, pero con una sola carta.

Una excepción: si tienes un póquer y piensas hacer la revolución, un 3 suelto puede acabar siendo tu mejor carta. Mira tu mano entera antes de regalar nada. Cómo funciona el intercambio, en los intercambios entre rondas.

¿Cómo dejar de ser el Culo?

Empiezas con desventaja: sin tus dos mejores cartas, con dos cartas que el Presidente no quería y, a veces, con una carta más que el Presidente. Pero en el modo «Clásico» tienes algo a tu favor: abres tú la primera baza, cuando terminan los intercambios. Aprovecha esa apertura para soltar tu grupo más grande de cartas bajas.

Después, juega para no quedar último, no para ser Presidente: con quedarte sin cartas antes que uno solo de los demás, ya subes. Pasa en las bazas que no puedes ganar, guarda una carta alta para volver a abrir y, si tienes un póquer, recuerda que una revolución le da la vuelta a todo. En la «Partida rápida» no tienes esa ventaja: la apertura es libre para todos.

¿Cómo ganar a los bots?

Los bots de Le Président juegan siempre igual: sueltan su combinación legal más baja, nunca abren con un póquer y en los intercambios devuelven sus cartas más débiles. Con «Acabar con un 2» activada, se deshacen pronto de sus 2. No hay niveles de dificultad.

Eso los hace previsibles. Un bot nunca pasa si puede jugar, así que cuando pasa es que no tiene nada para igualar ni superar la última jugada. Y nunca se reservan una carta alta a propósito: guárdala tú para el final de la ronda. Para montar la mesa, mira cómo jugar solo contra la máquina.

La teoría ya la tienes; ahora toca demostrarla en la mesa. Jugar es gratis, sin publicidad, sin cuenta ni descargas.

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